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No necesitas saber qué servicio contratar. Puedes llegar con una idea, un problema, una necesidad o simplemente con la sensación de que tu marketing podría estar funcionando mejor.
Durante una hora revisamos tu negocio, entendemos el contexto y ordenamos las posibilidades antes de que empieces a gastar.
Sales con una lectura más clara de tu situación, qué conviene hacer primero, qué puede esperar y cuáles son tus posibles siguientes pasos. Si después necesitas ejecución, podemos cotizarla por separado.
No trabajamos con paquetes rígidos. Combinamos estrategia, creatividad, tecnología y producción según las necesidades reales de cada negocio.
Diagnóstico, planeación, prioridades, canales y dirección comercial.
Sitios, landing pages, e-commerce y experiencias digitales pensadas para comunicar y convertir.
Producción visual y editorial para comunicar mejor, construir presencia y alimentar campañas.
Campañas enfocadas en demanda, adquisición y resultados medibles.
Integraciones, automatización y herramientas que amplían la capacidad operativa del negocio.
Tu negocio puede necesitar muchas capacidades. Eso no significa que tengas que contratar, coordinar y administrar a todas por separado.
Un objetivo, una necesidad o simplemente un problema por resolver.
Estrategia, coordinación y un solo punto de contacto para el proyecto.
Activamos las capacidades que el proyecto realmente necesita.
Podemos funcionar como una extensión de tu empresa: entendemos las necesidades, definimos prioridades y coordinamos la ejecución.
Activar departamentoConvertimos una necesidad de negocio en una secuencia clara: entender, decidir, construir y aprender.
Antes de hablar de campañas o herramientas, entendemos tu negocio, el problema, los objetivos y las restricciones.
Ordenamos oportunidades y prioridades para identificar qué vale la pena hacer ahora y qué puede esperar.
Diseño, desarrollo, contenido, publicidad, producción o tecnología. Solo activamos las capacidades que el objetivo requiere.
Revisamos resultados, identificamos qué aprendimos y utilizamos esa información para definir el siguiente movimiento.
La tecnología, la publicidad y la producción vienen después. Primero tiene que existir una razón para usarlas.
Empezar por el diagnósticoLa inteligencia artificial atraviesa nuestro proceso cuando puede hacerlo mejor. No sustituye el criterio. Amplía lo que podemos hacer con él.
No agregamos IA a un proyecto solo porque está de moda. La usamos cuando puede acelerar producción, encontrar información, automatizar procesos, reducir costos o abrir posibilidades que antes no eran prácticas.
Explorar una necesidadHay muchas maneras de gastar dinero en marketing. Nuestro trabajo también consiste en identificar cuáles no tienen sentido para tu negocio.
Que algo sea nuevo, popular o técnicamente posible no significa que sea una buena inversión para tu negocio.
Antes de invertir en medios necesitamos entender qué estamos vendiendo, a quién y qué debería suceder después del clic.
Una pieza debería tener una función: informar, posicionar, vender, generar confianza o apoyar una estrategia.
Automatizar algo innecesario sigue siendo automatizar algo innecesario. Primero resolvemos el problema.
A veces la mejor recomendación es simplificar, corregir lo que ya existe o dejar de invertir en algo que no está funcionando.
Nuestro objetivo no es llenar una cotización con servicios. Es identificar qué puede mover realmente a tu negocio y construir desde ahí.
Revisar mi situaciónNo necesitas traducir tu problema al lenguaje del marketing. Dinos qué está pasando. Nosotros empezamos desde ahí.
Revisaríamos oferta, demanda, canales de adquisición, presencia digital y qué sucede después de generar un prospecto.
Ordenaríamos canales, esfuerzos, proveedores, prioridades, presupuesto y responsabilidades.
Primero definiríamos qué debe hacer el sitio: informar, vender, captar prospectos, reservar o respaldar una campaña.
Revisaríamos oferta, audiencia, plataforma, presupuesto, landing y cómo vamos a medir resultados.
Definiríamos qué función debe cumplir el contenido antes de decidir cuánto, dónde y cómo producirlo.
Buscaríamos procesos repetitivos, cuellos de botella, oportunidades de automatización y tareas donde la IA sí pueda aportar.
La convertimos en preguntas, prioridades, recursos necesarios y un primer plan de acción.
Justamente para eso existe la sesión inicial: entender la situación antes de venderte una solución.
Puedes empezar con una duda, un problema o una oportunidad. La primera parte del trabajo es convertir eso en una dirección clara.
Ver sesión inicialSi tienes un negocio, una idea, un problema o una decisión de marketing pendiente, podemos empezar por ahí. Una hora puede ser suficiente para ordenar muchas cosas.
La primera decisión no tiene que ser grande. Tiene que ser correcta.
Observaciones, herramientas y nuevas ideas sobre marketing, tecnología, inteligencia artificial y la constante evolución del mercado y los negocios.